Día 146 - 148: Nuestra amistad
Tal vez hoy es un día cualquiera, en el que usualmente no celebramos nada, pero hoy quiero celebrar contigo nuestra amistad. Esta amistad fuerte y verdadera que ha ido creciendo con el pasar del tiempo. Esta amistad tan buena que hemos ido cultivando con mucho amor y cariño.
Quiero decirte en estas líneas que te considero mi mejor amiga y mi hermana. A veces me cuesta decírtelo, pero es la verdad. Siempre has estado conmigo en los peores y mejores momentos de la vida y no sabes cuantas gracias te doy por ello.
Contigo aprendí lo que es la confianza y la veracidad, porque es cierto que algunas veces nos hemos lastimado, con palabras duras en alguna situación de tensión, pero eso ya quedó en el olvido y gracias a Dios hemos aprendido juntos a superar los obstáculos que nos ha puesto la vida.
Hay veces en que la distancia nos impide reunirnos o juntarnos a conversar de nosotros, de esas cosas que sólo con una buena amiga puedes compartir. Pero lo importante, es que a pesar del tiempo, y de la distancia que algunas veces nos separa, cada vez que nos volvemos a encontrar, es como si el tiempo no hubiera pasado, y las cosas siguen igual, divertidos como siempre.
Gracias por ser tan incondicional, porque para ti no hay hora ni espacio, sea la hora que sea, y el momento que sea, tú siempre estás ahí para mí.
Por eso, ahora que escribo esta carta para ti, quiero decirte que te quiero mucho. Que siempre puedes contar conmigo; y discúlpame si alguna vez no te pude comprender, no soy perfecto, pero soy tu amigo.
Gracias por cada risa y carcajada, porque por cada momento malo, vienen 100 buenos. ¡Siempre seremos hermanos! Los mejores amigos. Te amo hermanita.
Quiero decirte en estas líneas que te considero mi mejor amiga y mi hermana. A veces me cuesta decírtelo, pero es la verdad. Siempre has estado conmigo en los peores y mejores momentos de la vida y no sabes cuantas gracias te doy por ello.
Contigo aprendí lo que es la confianza y la veracidad, porque es cierto que algunas veces nos hemos lastimado, con palabras duras en alguna situación de tensión, pero eso ya quedó en el olvido y gracias a Dios hemos aprendido juntos a superar los obstáculos que nos ha puesto la vida.
Hay veces en que la distancia nos impide reunirnos o juntarnos a conversar de nosotros, de esas cosas que sólo con una buena amiga puedes compartir. Pero lo importante, es que a pesar del tiempo, y de la distancia que algunas veces nos separa, cada vez que nos volvemos a encontrar, es como si el tiempo no hubiera pasado, y las cosas siguen igual, divertidos como siempre.
Gracias por ser tan incondicional, porque para ti no hay hora ni espacio, sea la hora que sea, y el momento que sea, tú siempre estás ahí para mí.
Por eso, ahora que escribo esta carta para ti, quiero decirte que te quiero mucho. Que siempre puedes contar conmigo; y discúlpame si alguna vez no te pude comprender, no soy perfecto, pero soy tu amigo.
Gracias por cada risa y carcajada, porque por cada momento malo, vienen 100 buenos. ¡Siempre seremos hermanos! Los mejores amigos. Te amo hermanita.
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